Las andanzas del burro parado y la derecha panista en Albuquerque

- Bequiux

 

Hace unas semanas tuvimos el disgusto en la Universidad de Nuevo México (UNM) de que Vicente Fox nos visitara. Esta visita marco el fin de la primera etapa de una odisea que desafortunadamente continuara, pues este señor insiste en su protagonismo y su plan siniestro para fortalecer una agenda neoliberal y derechista que continuara causando daño a nuestro país. Les hago una reseña de esta odisea, pues estoy convencida que en algún momento algún lector puede verse en la misma situación. Lo hago también para poner de manifiesto el peligro que las andanzas de Fox representan para la democracia en México.

A finales del año pasado, al presidente de la UNM – equivalente a rector – Mr. Schmidly, se le metió en la cabeza la idea de invitar a Vicente Fox y establecer una relación entre su Centro Fox y nuestra universidad. Quizás sería más correcto decir que le metieron la idea en la cabeza, uno de sus vice presidentes, un tal Cheo Torres, quien se jacta y enorgullece de su herencia hispana y es un fan de la curandería, y su achichincle principal, un tal Juan de Dios Pineda (o Piñeda) quien a todas luces está ligado al partido del PAN.

Para no hacer la historia más larga de lo que ya es les cuento que la idea original era que durante la primavera pasada Vicente Fox diera el discurso de graduación a los estudiantes graduados, y que se le otorgara un Doctorado Honoris Causa. Si, así como lo oyen, o más bien, lo leen. Un doctorado al burro parado. Era claro que el rector de la universidad no tenía – ni tiene – conocimiento sobre la política en Latino América, pero le ha de haber parecido buena idea que un ex-presidente visitara la universidad. En esos momentos se hablaba además de establecer una “endowed chair” en el departamento de Ciencias Políticas, algo así como una plaza de profesor por un período de tres años, con el nombre de este ignorante. El título vendría quedando algo así como “Vicente Fox Endowed Chair for Democracy and Leadership”, aunque la verdad nunca quedó muy claro si también se incluiría la palabra “development” en el nombre. Aunque al final de cuentas esto no importa mucho: a Fox no se le puede atribuir ni democracia, ni liderazgo, ni desarrollo. Se hablaba también de que Fox visitaría la universidad en el otoño para impartir “conferencias magisteriales” por una semana. Conferencias magisteriales... háganme favor.

Un grupo de estudiantes y maestros, no más de 6-8, nos movilizamos para impedir esta barbaridad. Le escribimos al rector expresándole nuestra preocupación y molestia, informándole lo que obviamente ignoraba acerca de este personaje. Yo personalmente invité a renegados a mandar cartas de protesta a Mr. Schmidly y a don Cheo. Hasta donde sé les llegaron bastantes – yo recibí copias de casi todas ellas – aunque según me enteré Cheo por ahí dijo que también había recibido “muchas cartas de apoyo a la visita”.  También amenazamos con hacer una gran protesta el día de la graduación. Por si fuera poco, nos enteramos que los que tuvieron la idea de darle su Doctorado Honoris Causa no siguieron los procedimientos adecuados para obtenerlo, sino que simplemente habían tratado de presionar para que el comité encargado de asignar estos honores emitiera uno para el burro parado, nomás porque sí. Finalmente la visita se suspendió, con la excusa de que el lugar originalmente programado para la graduación – el estadio deportivo de la Universidad, el cual estaba siendo remodelado – no estaría listo a tiempo. La ceremonia se trasladaría a otro lugar, y ya no había tiempo para preparar la logística necesaria para la protección de un ex-jefe de estado. Si, cómo no.

La amenaza de la visita sin embargo no estaba conjurada. A la directora del Instituto Ibero y Latino Americanos (LAII), quien desde un principio había questionado la forma tan arbitraria en que Fox había sido invitado (no a la visita en sí), le pasan el paquete de organizar la visita, que ya es un hecho pésele a quien le pese en la Universidad. La mayoría del grupo que se había opuesto a la visita de Fox en la primavera lo había hecho primordialmente porque implicaba darle honores que no se merecía, y porque se habia hecho sin consultar prácticamente a nadie; pero ellos ya no se opusieron a su visita en el otoño pues eso implicaba atentar contra la libertad de expresión. Lo que les preocupaba era el secretismo con el que la agenda de Fox se estaba manejando, y que la Universidad gastara dinero público para una visita en la que a todas luces este cretino pretendía llevar la voz cantante y hacer simplemente lo que le viniera en gana. No se explicaban los beneficios que obtendría la Universidad con esta visita. Esto desde luego que molestaba a muchos. Sin embargo, la visita se estaba promoviendo como un asunto netamente hispano, con la consecuencia de que quien se opusiera a ella, incluso quien simplemente la criticara, se arriesgaba a que lo tildaran de anti-hispano, o básicamente racista.

Tratando de que la visita no fuera sólo una oportunidad para que Fox se glorificara a sí mismo, sino también para que gente interesada en cuestionarlo lo hiciera, la directora del LAII le pide a Mr. Schmidly que se programen otros eventos además de las reuniones que quiere celebrar con la Facultad de Administracion y Empresas y la Escuela de Medicina, y de la charla sobre inmigración que Mr. Schmidly le ha pedido, la cual se convierte en el acto publico principal de Fox. Se programa entonces también una charla pública con preguntas y respuestas moderadas por la directora, y dos eventos privados para los cuales ella proporciona una lista de invitados.

Dos de los estudiantes inconformes con la visita fuimos de los “selectos invitados” al desayuno buffet de bienvenida al burro parado, el lunes 21 de septiembre. La invitación se había hecho a 30 personas, entre estudiantes y profesores, y para que se den cuenta del poco interés que había por esta visita, asistimos solamente 10-12 personas, y eso contando dos compañeros nuestros que se colaron para hacer bola y apoyarnos mutuamente en cualquier posible intercambio con Fox, que era lo que buscábamos con nuestra asistencia. Habíamos pasado todo el fin de semana elaborando una carta abierta a Mr. Schmidly, protestando los $25,000 dólares que se le estaban pagando a este cretino (una persona que no quiso revelar su fuente nos comentó que originalmente pedía $125,000!!!), y denunciando los orígenes obscuros de su dichoso centro, lo cual podía poner en peligro el buen nombre de la UNM en caso de establecer relaciones. La carta la habíamos mandado a todas las listas universitarias que conocíamos, incluidos los asistentes al desayuno. También la habíamos mandado al periódico universitario y al periódico local, el cual hizo un reportaje bastante decente del evento vespertino.  El domingo hicimos cartulinas de protesta, las cuales colocamos en los pilares del auditorio donde se celebraría la charla sobre inmigración, a la par que distribuímos copias de la carta abierta a Schmidly. La gente se paraba a leerlas, lo cual nos alegro muchísimo pues queríamos informar y crear conciencia.

El desayuno... bueno, la verdad es que Vicente Fox no puede ocultar su patanería y su prepotencia. El evento era informal, buscando que hubiera un intercambio entre asistentes e invitado, por lo tanto no había mesas ni sillas para sentarse; se trataba de estar de pie, circular y conversar con los presentes. Y era obvia la incomodidad de este cretino, la cual se incrementó a medida que nuestro grupo le empezó a hacer preguntas. Yo traía mi águila republicana en la solapa, la cual notó cuando lo saludé y lo miré directamente a los ojos sin sonreir, lo mismo que a la bruja de su mujer, quien mención aparte traía kilos de maquillaje encima y parecía anoréxica en tacones. Cuatro de nosotros lo incomodamos inmensamente con preguntas y comentarios acerca de su intervención en el desafuero y en el fraude electoral, su negativa a contar los votos, su apoyo a Ulises Ruiz. La mayoría de sus respuestas se basaron en negar las cosas, pero es obvio que no está acostumbrado a que se le cuestione. También fué obvio que de preferencia nos hubiera mandado al demonio con un “son unos vulgares!” como hizo con Rubén Luengas en aquella famosa entrevista. Pero aquí no estaba en sus dominios, por lo que se tuvo que tragar su berrinche. Tambien es muy patético que sus achichincles anden escuchando las conversaciones, haciéndose como que están interesados, pero que simplemente se dedican a hacerla de paleros repitiendo cosas como que “es que eso es muy difícil!” “la ley no lo permite”, etc. etc., como si Fox no fuera los suficientemente grandecito para enfrentar los comentarios de unos simples estudiantes.  

Más tarde, escuchando su charla sobre inmigración yo no dejé de preguntarme que podrían estar aprendiendo nuestros estudiantes de primer año universitario, para quienes la asistencia había sido obligatoria. El discurso, por su simplismo y falta de substancia, lo podría haber elaborado un niño de cuarto año: “Mi abuelo emigró de los Estados Unidos... llegó a México a caballo... Estados Unidos es un gran país, es el país de la libertad y la democracia... es terrible que ahora esté construyendo muros...”. Si, con ese nivel de profundidad. No habló de los factores que obligan a los Mexicanos a emigrar y convertirse en trabajadores indocumentados en Estados Unidos; no mencionó números, ni mucho menos que la migración hacia el norte se disparó a niveles record durante su administración.  Cuando le hize la única pregunta del evento, ya que el muy cretino consumió el resto del tiempo con una diatriba por respuesta, se remitió a ser grosero, decir mentiras, y promocionar sus intereses. Le pregunté porqué su administración había dado privilegios fiscales a grandes corporaciones que equivalían a una pérdida en recaudación tributaria de 500,000 millones de pesos anuales, los cuales si se cobraran podrían generar los recursos necesarios para mantener a nuestros agricultores cultivando productos para nuestro consumo, a nuestros albañiles construyendo casas para los mexicanos, ganando salarios decentes que les permitieran una vida digna. Pregunta que por cierto, para mi sorpresa, generó aplausos en un auditorio a medio llenar. Su respuesta? “Bueno, a tí te gusta vivir aquí en Estados Unidos, o no? (es grosero) ... Estas compañías sí pagan impuestos (miente)... necesitamos a esas corporaciones para explotar, por ejemplo, el petróleo en aguas profundas (promociona su agenda privatizadora)”. El evento vespertino siguió la misma línea: las preguntas que le sobaron el ego las respondió a placer, mientras que ignoró o mintió descaradamente en respuestas a preguntas críticas o difíciles. Una estudiante Mexicana comentó con mucho enojo al salir de esta sesión: “Nos trata como si fuéramos estúpidos”. Fox simplemente se glorificó a sí mismo, hizo discursos políticos a favor del PAN, e insultó a líderes mundiales que no son de su agrado.

En el evento vespertino fué francamente ofensiva la forma tan visceral y despectiva con la que se refirió a Chávez – a quien llamó gorila, a Corrales, a Morales, a Ortega, y a otros “líderes mesiánicos”, este último desde luego con dedicatoria especial. Es vergonzosa su desfachatez para emplear tales términos, para empeñarse en insultar a estos líderes en lugar de, por lo menos, hacer un análisis y una crítica razonada de sus políticas y el porqué no le parecen adecuadas. Obviamente no tiene la capacidad intelectual para tal análisis... o la tiene pero prefiere el insulto y la descalificación. Perdón por el estereotipo sexista, pero parece una vieja chismosa de vecindad que a lo único que se dedica es a insultar a las vecinas que le caen gordas. En este evento sus mentiras fueron aún más descaradas. Un compañero a quien conozco por las protestas que hicimos contra la represión en Oaxaca en el 2006 le gritó que tenía sangre en las manos. El muy payaso le contestó mostrando las palmas “toca mis manos, están secas y limpias”. Después se refirió a los maestros como violentos, y se describió a sí mismo como “demasiado blando” por haberlos dejado que perturbaran la paz por tanto tiempo. Si, así de desvergonzado.

Fué también muy enojoso y vergonzoso observar que, cuando se sentía acorralado, frecuentemente se remitía a comparaciones de México con Estados Unidos. Cuando le hice la pregunta acerca de los privilegios fiscales, y mencioné el boquete en el presupuesto que ésto causaba, respondió muy quitado de la pena: “Miren el boquete en el presupuesto de Estados Unidos... es mucho más grande”. Como si este hecho mejorara la situación de México, o justificara tales privilegios. Además, parte de ese boquete aquí proviene de lo que se ha gastado en paliar la crisis para la gente de a pie, los desempleados por ejemplo, lo cual no sucede en México. En el evento vespertino alguien le preguntó acerca del FOBAPROA. Su respuesta, también muy campechana, fue: “Bueno, saben que el rescate bancario de Obama fué mucho mas grande?”. O sea, como si eso justificara el saqueo del robaproa. Además, el muy cretino omitió un dato crucial: el rescate bancario aquí es un préstamo, los bancos tienen que pagarlo, de hecho algunos ya lo están haciendo. El gobierno tiene además la sartén por el mango, puede inmiscuirse en el manejo de los bancos si así lo decide, y varios inclusive titubearon en aceptar el rescate por estas razones. En México el rescate fué un regalo sin ningún compromiso a cambio, los banqueros se hicieron millonarios y a los mexicanos los endeudaron por generaciones. Entonces, Fox es un ignorante o piensa que su público es ignorante... o estúpido... o las dos cosas. 

Otro aspecto muy problemático de sus charlas fue que no hizo ni una sola mención a los migrantes indocumentados centroamericanos que cruzan la frontera sur de México en camino hacia el norte. Estos migrantes pasan doble infierno, pues reciben un trato criminal en México por parte tanto de pandillas de delincuentes como de policías y oficiales de inmigración: vejaciones, violaciones, robos, y un sinfín de abusos... y todo esto antes de pasar por el infierno del cruce hacia Estados Unidos. Para ellos, gente tan trabajadora y emprendedora como los migrantes mexicanos de los que Fox presume, y que sin duda lo son, este cretino no tuvo una sola palabra. Era como si no existieran, como si los únicos países importantes para México fueran Canada y Estados Unidos... como si los otros países y sus habitantes no existieran. Yo  creo firmemente que todos los trabajadores indocumentados de todos los países deberían recibir un trato humanitario y compasivo, en cualquier país del mundo en que se encuentren. Pero francamente, Fox no tiene ninguna autoridad moral para demandar un tratamiento humanitario para nuestros migrantes cuando él como presidente nunca se preocupó por los migrantes centroamericanos, y ahora le siguen importando lo mismo: nada. De hecho, su administración se dedicó a hacer el trabajo sucio que le pidió Estados Unidos para impedir el cruce de los migrantes centroamericanos, pues estos significan mas indocumentados para este país.

Los otros eventos del burro parado estuvieron cerrados al público: una recepción con la facultad de administración de empresas, y una reunión con la escuela de medicina. La primera está muy entusiasmada con una posible relación entre ésta y el Centro Fox. La escuela de medicina negó que hubiesen establecido acuerdos con el dichoso centro, pero sabemos de buena fuente que Fox quiere amarrar un acuerdo para que la escuela de medicina revalide los estudios médicos de mexicanos y los certifique para que puedan ejercer en Nuevo México. Esto desde luego constituye una fuga de cerebros, pues solo hay que imaginarse cuantos médicos mexicanos se vendrían aquí con semejante incentivo. El director de la facultad de medicina negó que la universidad tuviera intenciones de reclutar médicos en México, y externó su posición en contra de la fuga de cerebros. Sin embargo algunas de los planes que les gustaría implementar, y en los que el burro parado les ayudaría, huelen definitivamente a fuga de cerebros. También nos enteramos que el acercamiento entre Fox y la escuela de medicina se dio a sugerencia del Hispanic Health Council, que es un organismo civil formado por hispanos que aconseja a la facultad en asuntos de salud de hispanos. El nombre de una miembro de este consejo surgió varias veces en nuestra odisea. Aparentemente es el responsable de un grupo llamado “Colores” aquí en Albuquerque que invito a la martucha a dar una charla sobre educación. Inexplicablemente esta fantoche se presenta como adalidad de la educación y se cree especialista en la misma. Nos enteramos que, afortunadamente, otras organizaciones hispanas se habían rehusado a patrocinar este evento. 

Fox y su mujer también querían desde luego amarrar acuerdos con el departamento de educación. Durante un almuerzo que los dos tuvieron con doce profesores de diferentes facultades, entre ellos de educación, Fox quiso venderles la idea de que su centro está a la vanguardia en educación nada menos que porque cuenta con la asesoría y el respaldo de Elba Esther Gordillo... háganme favor! Una de las profesoras invitadas al almuerzo conoce la situación magisterial de México y la trayectoria de la Gordillo lo suficiente como para recomendar un deslinde total de cualquier institución que tenga relaciones con tan siniestro personaje. Afortunadamente los profesores de la facultad de educación de forma consensuada están decididos a no entrar en relaciones con el centro fox; es la única facultad que ha marcado su distancia de forma muy clara. Y miren que las presiones por parte de la rectoría y el tal Cheo para entrar al aro están muy fuertes.

Indudablemente que el balance de nuestra oposición a la visita de Fox es positivo, pues logramos primeramente que al burro parado no se le concedieron los honores que inicialmente se buscaban. No dió el discurso de graduación en la primavera ni recibió doctorado honoris causa, y en el otoño no impartió su semana de conferencias magisteriales. Hasta donde sabemos también se suspendió la “endowed chair” en el departamento de Ciencias  Políticas. Evitamos el tratamiento de alfombra roja, forzando eventos abiertos donde por lo menos se le cuestionó sin censura (inicialmente se iban a seleccionar los estudiantes que asistieran a los eventos, así como las preguntas que se hicieran). Y el diario local publicó una historia hasta cierto punto adecuada. Si es verdad que sus pretensiones eran recibir $125,000 por su participación entonces quizás contribuimos a bajarle tanto su ingreso como su ego. Y aparentemente las facultades de administración y de medicina fueron las únicas que mostraron cierto nivel de interés en su centro, lo cual no es alentador ni para su ego ni para su centro pues la supervivencia de este dependerá en mucho de las relaciones que pueda establecer con centros de estudio, sobre todo en el exterior. Debe haberle contrariado mucho que el departamento de educación simplemente lo ignorara.

Todas las acciones que emprendimos durante nuestra odisea, sin embargo, nos indican que aquí en Albuquerque la derecha panista esta sentando bases firmes. El Instituto de Mexicanos en el Exterior (IME) que se creó durante la administración foxista parece tener bastante apoyo aquí por parte de la comunidad Hispana, que me apena decirlo pero se cuece aparte. El mismo Fox y su mujer parecen ser bastante populares. Para darles un ejemplo: durante el desayuno se presentó la asistente del alcalde, una mujer hispana, para darles la bienvenida (bastante efusiva y obsequiosa por cierto) y disculpar a su jefe por no poder asistir. Al final de la charla sobre inmigración escuché a esta mujer hablando con otra persona, mencionando “la dicha de haber podido abrazar a martita”. El tal Juan de Dios Pineda es un agente activo del PAN; para mi que este sujeto esta promocionando el voto a favor del PAN entre los ciudadanos mexicanos en Albuquerque. Y parece tener mucha influencia en su jefe Cheo. A todas luces la oficina de Cheo, la vice-presidencia para asuntos de estudiantes, quiere apropiarse de todas las instancias dentro de la Universidad que tengan que ver con Latinoamérica, tenerlas bajo su tutela: el LAII, el LAPE – una oficina del departamento de educación encargada de Latinoamérica, etc. Nosotros pensamos que es para promover así su agenda neoliberal en nuestros países del Sur. Por lo pronto, y porque pensamos que la Universidad puede inadvertidamente estar financiando de un modo u otro actividades eminentemente políticas, nuestro grupo buscara la manera de que el asunto pase a manos de algún periodista de investigación.

Otro de nuestros triunfos, y creo que el más grande, es que se puso en evidencia a la rectoría por su falta de democracia y transparencia en la conducción de sus asuntos, además del despilfarro. Uno de nuestros objetivos era que se invitara a un conferencista que presentara la visión alternativa de lo que representa Fox. Como resultado, un par de instancias ya nos contactaron invitándonos a sugerir ponentes, y estoy segura que podremos invitar a alguien de la talla de Mario Di Costanzo o algún otro miembro destacado del movimiento lopezobradorista. También podríamos invitar a algún representante del movimiento magisterial de Oaxaca. Esperamos que esto pueda ocurrir a más tardar en la próxima primavera.

Y bueno, este fué por el momento el fin de nuestra odisea, ya que estoy segura que la saga no ha terminado... desafortunadamente. Sin embargo, estamos animados por lo que logramos, y seguiremos luchando para que nuestra Universidad no sea comparsa ni cómplice de las andanzas siniestras del burro parado y la derecha panista. Estamos seguros que estos seguirán buscando la manera de que otras universidades se interesen en sus proyectos y de esa manera continuar promoviendo su ideología.  Ojalá que nuestra experiencia sirva para poder evitarlo.